Gadgets

publicidad
15 de abril de 2011 • 14:35

Novedades de la segunda generación de procesadores Intel Core

Intel Core i7 de segunda generación. ¡El rápido ahora es más rápido!
Foto: Bajakí / Reproducción
 
Fabio Jordão

Intel lanzó recientemente una nueva generación de su línea de procesadores Core para computadoras personales, con la misma tecnología de la primera generación, pero con varios cambios que vale la pena conocer. A continuación, entienda las diferencias entre la primera y la segunda generación de estos chips.

Lanzados a inicios de este año, los procesadores con microarquitectura Sandy Bridge llegan para mostrar un salto en el desempeño de las computadoras. Basados en la arquitectura previa Nehalem, esos nuevos procesadores cuentan con muchas características semejantes, sin embargo, existen cambios que dejan claro la evolución en la línea Intel Core convirtiéndose en una gran marca en la historia del mayor fabricante de procesadores.

Todo igual... Sin embargo, muy diferente

Como la propia Intel denomina, los nuevos Intel Core i3, i5 e i7 son procesadores que pertenecen a la segunda generación de una arquitectura que mostró excelentes resultados y justo por no tratarse de una nueva línea es que muchas configuraciones son semejantes.

Con la segunda generación de procesadores Intel Core, el fabricante realizó algunas mejorías en el modo de operación de ese recurso. Los procesadores con microarquitectura Sandy Bridge tienen su frecuencia alterada por el propio sistema operativo, el cual no logra activar el recurso mientras una carga mínima es alcanzada.

Así como la primera versión de esta tecnología, la segunda también depende de una serie de factores. El valor máximo de la frecuencia varía según el consumo estimado de energía, el número de núcleos activos y la temperatura del procesador. La CPU controla todos esos valores y, si por casualidad las tareas necesitan más poder de procesamiento, el recurso se activa.

Novedades fundamentales

Arquitectura

Antes de comentar sobre las diversas tecnologías que forman parte de los nuevos procesadores, vale abordar lo que cambia en el método de construcción. La primera diferencia notable está en el tamaño ínfimo de los componentes internos. Los procesadores con microarquitectura Sandy Bridge son fabricados con nanotecnología de 32 nanómetros. Recordemos que un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro.

Ya los procesadores con arquitectura Nehalem eran fabricados, en primer momento, con nanotecnología de 45 nm. Sin embargo vale destacar que posteriormente Intel invirtió en chips con nanotecnología de 32 nm.

En teoría, tanto los chips Intel Core de primera como los de segunda generación serían idénticos en ese aspecto, sin embargo, los nuevos modelos cuentan incluso con Northbridge fabricado con 32 nm, mientras que en los anteriores ese componente todavía era de 45 nm.

El montaje de los componentes internos también sufrió alteraciones. Los procesadores Sandy Bridge vienen esquematizados en formato de anillo. Eso significa que diversos ítems están en diferentes posiciones. Tal cambio fue necesario a partir de algunos cambios con respecto al puente norte y a otros controladores.

El northbridge ahora está acoplado al chip principal, o sea, en la misma pastilla de silicio. Además de eso, la unificación es una de las características primordiales de la nueva arquitectura Sandy Bridge. Los núcleos, el controlador de memoria, el caché L3 (LLC) y el chip gráfico están todos unidos para mejorar el tiempo de acceso y el proceso de compartir recursos.

Una de las principales novedades en la arquitectura Sandy Bridge es el caché L0. Esa pequeña memoria viene para ayudar al procesador a la hora de aprovechar datos comúnmente utilizados. El caché L0 recibió el nombre de caché de microinstrucciones descodificadas, el cual es capaz de almacenar hasta 1.536 microinstrucciones.

Ese nuevo caché es un beneficio en dos sentidos: el procesador no tendrá que descodificar las mismas instrucciones dos veces y la CPU logra desactivar la recolección de nuevos datos por algún tiempo, factor que ayuda a ahorrar energía. La ventaja obtenida al usar el caché L0 llega a 80%, dato obtenido en una presentación de Intel.

Caché L3

Intel cambió el modo en que los núcleos acceden a la memoria cache L3. En los modelos con arquitectura Nehalem, esa memoria era independiente. En los procesadores Sandy Bridge, es compartida de forma semejante a lo que se ve en el AMD Phenom II. Eso significa que todos los núcleos pueden acceder a los mismos datos, sin tener que estar cargando las mismas informaciones de forma independiente.

Con eso, las CPU con microarquitectura Sandy Bridge tienen cierta ventaja cuando lo comparamos a los de la primera generación de la línea Intel Core. Además de esa alteración en el funcionamiento, Intel decidió modificar el nombre del cache L3 para Last-Level Cache (LLC).

AVX - Extensiones de Vector Avanzadas

En vez de adoptar un nuevo conjunto de instrucciones SSE, Intel decidió adoptar un camino diferente. El conjunto de instrucciones AVX fue desarrollado para ser utilizado en aplicaciones con presencia intensiva de puntos flotantes.

¿Qué es un punto flotante? Básicamente, son números digitales, que sirven para representar los números que conocemos. A pesar de parecer innecesarios, los puntos flotantes permiten un aumento significativo en el desempeño, porque son números simplificados para la fácil comprensión del procesador... Siga leyendo este artículo en Bajakí

Bajakí