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Muerte de 'Alfonso Cano' acorrala a guerrilla de las Farc

La muerte de Cano generó posiciones encontradas entre quienes creen que las Farc avanzarán hacia una negociación de paz y los que temen que, por el contrario, sigan en la lucha armada e intensifiquen sus ataques. Foto: Scott Dalton, archivo / AP
La muerte de Cano generó posiciones encontradas entre quienes creen que las Farc avanzarán hacia una negociación de paz y los que temen que, por el contrario, sigan en la lucha armada e intensifiquen sus ataques.
Foto: Scott Dalton, archivo / AP
 

Con la muerte del jefe de la guerrilla de las Farc, Alfonso Caso, el Ejército asestó a la insurgencia más antigua de Latinoamérica el peor golpe en su historia y la acorraló a decidir entre un diálogo de paz o enfrentar la intensa ofensiva militar.

En un triunfo para el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, las fuerzas armadas bombardearon el viernes el escondite del comandante del grupo subversivo en una remota región montañosa y selvática en el departamento del Cauca,  donde finalmente falleció el guerrillero.

Santos visitó el sábado la zona y dijo que la puerta del diálogo está abierta o, de lo contrario, advirtió que habrá una ofensiva militar cada vez más intensa contra el grupo acusado de terrorismo, secuestro y narcotráfico.

"No es el momento de triunfalismos. Es el momento de perseverar. Aquí no vamos a bajar la guardia, todo lo contrario, lo que pasó redobla nuestros esfuerzos hasta conseguir la paz para este país", dijo el mandatario en una base militar de Popayán, en el departamento del Cauca.

"La puerta del diálogo no está cerrada con llave, pero insisto, necesitamos unas señales muy claras y necesitamos que cese el terrorismo (...) Si nos muestran real voluntad de llegar a un acuerdo ese diálogo podría darse, mientras tanto seguiremos insistiendo en el camino militar", afirmó Santos tras saludar a los militares que participaron en la operación.

En las casi cinco décadas del conflicto armado que ha cobrado cientos de vidas cada año en el país sudamericano productor de café y petróleo, Cano es el guerrillero más importante que muere en una operación militar.

El presidente compartió el planteamiento de algunos analistas en el sentido de que Cano es irreemplazable por su ascendencia dentro de las Farc y afirmó que eso confirma la importancia del golpe.

LAGRIMAS, JUBILO

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó que el líder rebelde falleció en un combate después del bombardeo cuando intentaba romper un cerco del Ejército para huir.

El cadáver del comandante guerrillero de 63 años fue encontrado afeitado, sin la espesa barba que lo caracterizaba y sin los gruesos lentes que usaba, precisó Pinzón, quien horas antes había reportado la captura del jefe de seguridad de Cano y la muerte de otros dos guerrilleros.

El funcionario reveló que en el lugar donde cayó Cano se confiscaron siete computadores, 39 memorias USB, teléfonos celulares y dinero en efectivo. En los combates también murió la compañera sentimental del comandante rebelde.

Santos admitió que el golpe fue el resultado de una labor de inteligencia y seguimiento en la que aportaron información antiguos guerrilleros de las Farc que posiblemente recibirán una recompensa económica por parte del Gobierno.

Además confesó que las lágrimas afloraron a sus ojos cuando le confirmaron la muerte de Cano. "Se me aguaron los ojos, una que otra lágrima de emoción, mi señora fue testigo de eso", afirmó el mandatario.

Pero el común de los colombianos no derramó ni una lágrima, sino que salieron a celebrar espontáneamente en las calles, muchos con esperanzas de que la muerte del odiado líder guerrillero derive en la anhelada paz. ¡Cano está muerto!, gritó un grupo la madrugada del sábado.

"Ojalá que signifique el fin de las Farc, si no, el futuro sería terrible para Colombia", dijo Miriam Penagos, de 41 años, vendedora de jugos de naranja en un barrio de Bogotá.

Colombia ofrecía una recompensa de hasta 3,7 millones de dólares por información que permitiera la ubicación de Cano, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz.

La desaparición del jefe subversivo se suma a otros hechos que han diezmado el poderío de las Farc en los últimos años, cuando perdieron a varios de sus históricos e influyentes dirigentes dentro de una ofensiva de las Fuerzas Armadas colombianas, con el apoyo de Estados Unidos.

Cano había asumido como máximo líder del secretariado, el órgano de dirección político y militar de las Farc, desde mayo del 2008, después de la muerte por un ataque al corazón de Manuel Marulanda Vélez, alias "Tirofijo".

El prófugo líder había escapado en julio de un bombardeo a uno de sus campamentos en una zona montañosa y selvática, en límites entre los departamentos de Cauca y Tolima.

OPTIMISMO Y TEMOR

La muerte de Cano generó posiciones encontradas entre quienes creen que las Farc avanzarán hacia una negociación de paz y los que temen que, por el contrario, sigan en la lucha armada e intensifiquen sus ataques para demostrar que no están derrotadas.

"Ojalá que la guerrilla reflexione y decida hacer la paz después de esto, pero también es posible que continúe por el camino del terrorismo, la violencia, el secuestro y el narcotráfico", dijo Laura Aponte, una ingeniera de sistemas de 32 años.

El presidente Santos había conseguido un éxito al comenzar su mandato con la muerte del jefe militar de las Farc, Jorge Briceño, más conocido como "El Mono Jojoy", quien pereció en un bombardeo en una zona selvática del sur del país.

Santos, quien llegó a la presidencia el 7 de agosto del 2010, ofreció a la guerrilla la posibilidad de iniciar una negociación de paz con la condición de que liberaran a todos los secuestrados, pusieran fin a los ataques y anunciaran su intención de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil.

Pero las Farc, que dicen luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias entre ricos y pobres, rechazaron las condiciones del mandatario y anunciaron que continuarán en la lucha armada.

Aunque en medio de la ofensiva militar que inició el ex presidente Álvaro Uribe murieron importantes líderes guerrilleros y miles de combatientes desertaron, la guerrilla mantiene la capacidad de realizar ataques de gran impacto en zonas selváticas y montañosas a donde se replegó, e inclusive en grandes centros urbanos e instalaciones petroleras.

Las Farc, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, se financian del narcotráfico, del secuestro y de la extorsión, de acuerdo con fuentes de seguridad, quienes afirman que el grupo pasó de tener unos 17.000 combatientes en la última década a unos 8.000 en la actualidad.

La muerte se produce en momentos en que Colombia vive un auge en su inversión extranjera directa destinada a los sectores petrolero y de la minería, y en que espera un crecimiento sostenido de al menos un 5 por ciento este año.

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