Entre los asesinados están varios pasajeros de autobuses que supuestamente fueron confundidos con integrantes de grupos rivales.
Enrique Elizondo Flores, presunto responsable para los Zetas de detectar y asesinar a integrantes de otros grupos delictivos que intentaran entrar a algunas zonas del estado, fue detenido recientemente, informó el procurador de Nuevo León, Adrián de la Garza.
Elizondo Flores, alias "El Arabe", confesó su participación en los crímenes y ser miembro de los Zetas, dijeron las autoridades estatales.
El hombre de 35 años declaró que había trabajado en la zona al menos por tres años, y que en enero de 2011 comenzó junto con otros supuestos sicarios a secuestrar pasajeros de autobuses que llegaban a la estación de la municipalidad neoleonesa de Cerralvo, refirió el vocero de seguridad de Nuevo León, Jorge Domene.
El grupo con el que trabajaba asesinó al menos a 92 pasajeros de autobuses en tres ataques en enero y marzo de 2011, de los cuales 36 homicidios habrían sido cometidos directamente por "El Arabe".
Muchas de las víctimas eran originarias del estado central de Guanajuato, incluida la ciudad de Celaya. Los pasajeros iban en autobuses que llegaron a Cerralvo desde la urbe fronteriza de Reynosa.
"El confiesa haber participado en el homicidio de 35 personas de este autobús... también en el mes de marzo hay otro evento similar en donde nueve pasajeros son privados de la vida en otro autobús", dijo Domene.
"El Arabe" se caracterizaba por "torturar, mutilar y luego privar de la vida a sus víctimas", añadió el portavoz.
El presunto miembro de los Zetas fue detenido el 20 de enero, aunque su captura se anunció hasta ahora. Las autoridades dijeron que no la habían hecho público porque habían decidido que antes debían verificar algunas de las afirmaciones del hombre.
"El Arabe" supuestamente era responsable de evitar la llegada de grupos de cárteles rivales a Cerralvo y General Treviño, otro municipio de Nuevo León.
Desde la primera mitad del 2011 comenzaron a conocerse casos de ataques a autobuses de pasajeros a raíz de la detección de diversas fosas clandestinas en el estado norteño de Tamaulipas, vecino a Nuevo León.
Las autoridades recuperaron 193 cuerpos de fosas clandestinas en la municipalidad de San Fernando, en Tamaulipas, el año pasado. Presuntos miembros de los Zetas detenidos declararon que entre las víctimas había pasajeros de autobuses que viajaban por la zona.
El motivo del secuestro no ha sido aclarado, aunque en los últimos meses algunos funcionarios han sugerido que podría haber sido una estrategia del grupo para reclutar de manera forzada a algunas personas.
El noreste de México, incluido Nuevo León, se ha visto afectado en los últimos años por ataques y asesinatos que autoridades han atribuido a una disputa violenta de los cárteles rivales de los Zetas y del Golfo, los cuales rompieron hacia 2010 una alianza que mantuvieron cerca de una década.
Por otro lado, policías de Ciudad Juárez mataron a tres hombres y detuvieron a un cuarto el lunes tres ser atacados en una gasolinera a unas cuadras del cruce fronterizo Zaragoza que lleva a El Paso, Texas, dijeron las autoridades.
Los agentes cargaban combustible en sus patrullas cuando fueron atacados, informó un comunicado policial. Los policías dispararon a su vez, mataron a tres agresores e incautaron dos fusiles de asalto, dos pistolas y una granada de mano.
La semana pasada, mensajes firmados por el Nuevo Cártel de Juárez que fueron colocados en diversas partes de la ciudad afirmaban que el jefe policial Julián Leyzaola favorece a un cártel rival. Amenazaban con matar a un agente cada día si sus miembros siguen siendo arrestados, y desde entonces han muerto cinco policías.
Leyzaola no estaba disponible para comentar sobre el ataque del lunes.
La violencia atribuida a la delincuencia organizada ha dejado más de 47.500 asesinatos en todo el país desde diciembre de 2006 hasta septiembre de 2011.
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