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13 de junio de 2013 • 17:53

Desorden territorial y expansión agrícola amenazan bosques de Latinoamérica

 

El desorden territorial, la expansión agrícola y el uso de combustibles para generar energía, son algunas de las grandes amenazas que enfrentan los bosques de Latinoamérica, opinó hoy un experto.

El director de la División de Evaluación, Ordenación y Conservación Forestales de la FAO, el brasileño Eduardo Mansur, declaró a Efe que estos no son solo problemas latinoamericanos, sino también globales, que requieren de soluciones con una visión al año 2050.

"Existe la necesidad de una ordenación territorial que tome en cuenta la restauración de los ecosistemas. No mirar solo el bosque, sino dentro de un entorno territorial", expresó Mansur, quien participa en San José en el Tercer Congreso Latinoamericano de la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFROLAT).

Destacó iniciativas como el Pago por Servicios Ambientales de Costa Rica, mediante el cual dueños privados de terrenos reciben una compensación económica estatal a cambio de proteger el bosque dentro de sus propiedades, aunque dijo que este modelo requiere de adaptaciones de acuerdo con el país que quiera adoptarlo.

Sin embargo, afirmó que se sigue presentando la situación de tierras en manos de grandes grupos privados o en manos del Estado pero sin ningún tipo de manejo, mientras comunidades indígenas y rurales carecen de propiedades.

Mansur afirmó que en Latinoamérica continúa preocupando la deforestación, causada mayormente por la expansión agrícola, y reconoció que existen ejemplos exitosos como Brasil, que la ha reducido, y Costa Rica, Cuba y Uruguay que la han revertido y aumentaron su cobertura boscosa.

"El desafío es aumentar la productividad y la sostenibilidad en ecosistemas más adaptables al estrés como una sequía, un derrumbe, un terremoto o falta de semillas", explicó el experto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En aspectos sociales y económicos, para Mansur, Latinoamérica muestra avances en el sentido de que algunos países de la región se han vuelto más protagonistas a nivel global al convertirse en economías emergentes.

Sin embargo, dijo que "lo malo es el modelo de desarrollo occidental", el cual, a su juicio, requiere cambios, especialmente en inversión en energías limpias porque "no se puede seguir generando energía a través de combustibles fósiles".

"Cada país debe hacer su matriz energética. La matriz tiene que ser analizada en diferentes aspectos y puede que haya soluciones más pragmáticas como la energía hidroeléctrica, la eólica y la solar, y para mayores centros urbanos la importación de energía", comentó.

Otro de los puntos en los que los países a nivel mundial deben poner atención, según Masur, es la de la creciente urbanización, la cual debe ir de la mano de una manejo "más humano" que garantice una mejor calidad de vida de sus habitantes.

"Deben ser ciudades vivibles, en las que el transporte público no sea la mayor causa del calentamiento global o de emisiones, que tengan buen acceso al agua, a la electricidad y a los servicios de salud, explicó.

El Congreso de la IUFROLAT es organizado por la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO) y el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), con sede en Costa Rica.

El evento, que se realiza del 12 al 15 de junio, reúne a unos 500 participantes de Latinoamérica, con el fin de analizar los desafíos que enfrentan los bosques de la región desde la perspectiva de las ciencias forestales.

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