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Llamada telefónica, clave para aclarar muerte de grafitero

 

La grabación de una llamada de auxilio hecha por las personas que fueron víctimas de un asalto dentro de un bus de servicio público en el norte de Bogotá revela detalles del delito. El hombre que solicitó ayuda a las autoridades describió el lugar y la hora en que ocurrió el atracó y corresponde al sitio y temporalidad en que murió el joven grafitero Diego Felipe Becerra.

La FM dio a conocer la grabación de la llamada que hicieron los pasajeros de la buseta a la línea de emergencia 123. En esta también se revelan características físicas de los delincuentes.

“Son tres tipos y una mujer. Ella está bien vestida, es de cabello castaño. Tiene blue jean y una chaqueta blanca. Un muchacho tiene una pistola y los otros tres tienen navajas. Ellos son más o menos de 1.65 a 1.70 de estatura, flacos los tres”, dijo el hombre que realizó la llamada a la línea de emergencia.

El lugar en donde se produjo la muerte de Becerra también coincidió con el sitio en el que se registró el asalto, según evidenció la misma grabación.

“Se bajaron cerca al club Los Lagartos. Fue entre la Calle 127 y 116 con Avenida Boyacá”, agregó la víctima del atraco. En cercanías a este punto de la capital fue en donde el policía disparó contra el grafitero.

Versiones no oficiales indican que Becerra escapaba luego de que un policía lo encontrara haciendo grafitis en la calle y que este procedió a dispararle por la espalda. Otras hipótesis apuntan a que el joven emprendió huída luego de que el agente lo identificara como uno de los delincuentes y activara su arma tras el intento de fuga del menor.

La investigación está en manos de la Fiscalía General de la Nación y el policía implicado fue retirado de sus labores en vigilancia y ahora cumple con funciones administrativas, mientras se esclarecen totalmente los hechos.

LA MUERTE DEL MENOR

La noche del pasado sábado un joven murió tras ser herido gravemente por un policía, luego de que fuera señalado de haber participado en un robo a una buseta en el norte de Bogotá.

El menor Diego Felipe Becerra recibió dos disparos, uno en un hombro, y el otro, el cual le causó la muerte mientras era conducido a la Clínica Shaio, en la espalda.

Primeras versiones apuntan a que el joven y sus supuestos cómplices huyeron del lugar cuando las autoridades los asecharon. Posteriormente, durante un forcejeo entre Becerra y un policía, este último accionó su arma de dotación causándole la mortal herida al menor.

Según los familiares del joven, lo único que el menor estaba haciendo era pintar grafitis con tres de sus amigos.