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 La última fábrica de caballitos de madera en Bogotá
14 de diciembre de 2011 10:47 actualizado el 19 de abril de 2012 a las 12:06

Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

Horts Damme disfruta más que nada en el mundo, pasar un rato en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.
Foto: Jhon Paz / Terra

katherine loaiza

Horst Damme está ciego desde hace 37 años pero sólo desde hace dos dejó de hacer juguetes, porque ya la espalda no resiste igual después de los 80. La Juguetería Damme es la única en la ciudad que vende sólo juguetes de madera, “diseñados para que el niño juegue con el juguete, y no al revés”, bromea hoy su fundador.

Llegó a Colombia cuando tenía 12 años, junto a sus padres, quienes tenían serias diferencias con el nazismo y fueron recibidos como refugiados. Le ha pasado de todo: su primer matrimonio fue con una mujer que amaba a otro, uno de sus hijos pasó 10 años en la calle del cartucho, todos sus tíos alemanes ya están muertos, su hermano se volvió comunista en Rusia y una de sus hijas murió a los 15 años de edad. A él, sin embargo, se le olvidan todas la penas cuando le cuentan alguna historia que incluya un juguete suyo y un final feliz.

Después de que su papá trabajara 12 años en el Club El Polo como administrador, e hiciera juguetes para su hijo y los de algunos socios, recibió el encargo de hacer 3.600 de madera para niños pobres bogotanos, por parte de quien en ese entonces era el alcalde, Carlos Sanz de Santamaría.

Ahí empezó a funcionar la juguetería en serio, aunque no formalmente. En 1949 fue fundada la Juguetería Damme, que sólo fue una empresa exitosa hasta unos tres años después. Desde entonces lo que más se vende son los caballitos de madera.

El caballito es también el juguete favorito del señor Damme, hoy con 86 años encima, tres hijos vivos y una perrita pequeña y gris –Dina- que no permite que nadie se le acerque. Hace mucho que no ve, porque un vecino quería comprarle el predio donde queda hoy la juguetería y como él no se lo quiso vender, le disparó en la cabeza. No lo mató y tampoco se le llevó las ganas de hacer juguetes.

“Pasé dos años en la oficina, dirigiendo a los empleados, hasta que hubo un paro general de trabajadores. Sólo una empleada vino ese día y como se necesitaban unos paseadores y yo casi todas las medidas me las sabía de memoria, dije que iba a ensayar si podía cortar en la sierra y sí, me fue divinamente”, explica ahora con un acento que se confunde entre el cachaco tradicional y un dejo del recio alemán.

Desde entonces siguió haciendo caballitos, trenes, camiones, coches, pupitres, carritos y bombas de gasolina. Se sabía las medidas y las formas para los juguetes de tradición, tan bien aprendidos durante toda la vida que tiene los 10 dedos de las manos completos y ninguna cicatriz de consideración.

CABALLOS DE MADERA GALOPAN EN TIEMPOS DE VIDEOJUEGOS

¿Cómo se venden todavía estos juguetes con un montón de niños apasionados por los videojuegos e Internet?  “Los juguetes míos duran y son bonitos. Un niño juega mucho con el juguete, no es como con un juguete electrónico que el niño  no hace más sino espichar botones, el juguete juega con el niño. En cambio con los míos, el niño tiene que jugar con el juguete, tiene que inventarse una historia, los juguetes le ayudan a llevar a los personajes o a ser personajes", dice y suelta una carcajada que retumba en toda la casa donde tiene su vivienda y la juguetería, en el barrio La Floresta.

Ahora pasa la mayor parte de su tiempo solo, en una pequeña sala al fondo de su casa o en su habitación. Ya no puede hacer juguetes porque tiene dos discos de la columna desgastados, y tampoco puede atender porque se cansa cuando pasa mucho tiempo de pie.

El señor Damme ya no hace juguetes pero éstos se siguen vendiendo. Aunque no ve, él supervisa que todo quede hecho con los diseños que él y su padre hicieron hace décadas, con los colores indicados y los mejores materiales. Cuando le llevan un juguete para reparar, pasa sus manos sobre él y comprueba que fue hecho en su fábrica, por el espesor de la madera y la calidad de la pintura.

Ninguno de sus hijos quiso seguir con el legado de la juguetería porque, según acepta el señor Damme hoy, da muchas alegrías a miles de niños que tienen recuerdos fabulosos de sus juguetes, pero poco dinero. Sin embargo, asegura, no la va a cerrar; no mientras esté vivo.

EL DATO

La Juguetería Damme está ubicada en la carrera 69B # 99 - 33, frente al Centro Comercial Floresta Outlet. Atiende de lunes a sábado entre las 10:00 a.m. y las 6:00 p.m.

 

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  1. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Esta es la vista exterior de la Jugutería Damme, con un caballito de madera gigante, el juguete más representativo del lugar.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  2. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Horts Damme disfruta muchísimo pasar un rato junto a sus consentidos, los juguetes de madera en la Juguetería Damme.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  3. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Los caballitos de madera son los que más se venden desde la fundación de la juguetería. Además de ser el juguete más representativo, es el que más dura a la hora de pasarlo de una generación a otra.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  4. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Los caballitos de madera son los que más se venden desde la fundación de la juguetería. Además de ser el juguete más representativo, es el que más dura a la hora de pasarlo de una generación a otra.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  5. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Los camiones de madera vienen en diferentes versiones, para cargar y descargar, para arrastrar, para empujar.
    14 de diciembre de 2011
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  6. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Así luce la juguetería, donde se pueden encontrar todo tipo de elementos para niños y niñas, hechos todos en madera.
    14 de diciembre de 2011
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  7. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Así luce la juguetería, donde se pueden encontrar todo tipo de elementos para niños y niñas, hechos todos en madera.
    14 de diciembre de 2011
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  8. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    En la privacidad de su casa Horts Damme disfruta el tiempo junto a Dina, una de sus dos perritos y la que nunca lo desampara.
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  9. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    En esta pequeña sala de su casa en La Floresta, pasa gran parte del día.
    14 de diciembre de 2011
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  10. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Aunque pasó más de tres décadas haciendo juguetes sin ver, nunca perdió un dedo, ni se hizo una herida de consideración.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  11. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Horts Damme quedó ciego después de que un vecino le disparara en la cabeza, porque Damme no quiso venderle el lugar donde está ubicada hoy la juguetería.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  12. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Aunque pasó más de tres décadas haciendo juguetes sin ver, nunca perdió un dedo, ni se hizo una herida de consideración.
    14 de diciembre de 2011
    Foto: Jhon Paz / Terra

  13. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Horts Damme quedó ciego después de que un vecino le disparara en la cabeza, porque Damme no quiso venderle el lugar donde está ubicada hoy la juguetería.
    14 de diciembre de 2011
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  14. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    Tiene muchísimo sentido del humor, y habla con algunas palabras 'cachacas', aunque aún conserva algo de su acento alemán. Asegura que no ha olvidado su lengua madre.
    14 de diciembre de 2011
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  15. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    La misma vivienda que usa como su casa, es en la que está ubicada la juguetería.
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  16. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    En esta pequeña sala de su casa en La Floresta, pasa gran parte del día y de su tiempo desde hace dos años, cuando decidió que ya su cuerpo no le daba para trabajar.
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  17. Horts Damme en lo que es su vida entera: la Juguetería Damme.  Foto: Jhon Paz / Terra

    El señor Damme se casó dos veces en Colombia.
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