
Una ensordecedora sirena de ambulancia atrapada en un trancón se suma al trueno de dos buses de TransMilenio que pasan a toda velocidad. Un taxista golpea, irritado, el volante de su vehículo detenido desde hace ya varios minutos, mientras otro conductor parece decidido a matar a alguien, sólo si tuviera un arma en la guantera. Son las 6:00 p.m. y el desespero vial que se vive justo a un andén de distancia parece no afectar la paz de quienes llegan al templo con una sonrisa del tamaño de una papaya partida, repartiendo un "Hare Krishna, hermano" a todo el que se encuentran.
Es viernes y como todos los días sobre las 6:30 p.m. los devotos se disponen a hacer unos emotivos cánticos previos a lo que será una especie de meditación para llegar a la unión del amor. A eso es a lo que se le llama Bhakti Yoga, acompañado por canciones, oraciones y mantras en sánscrito, en los que se basa todo el proceso de ser Hare Krishna.
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"Tu puedes ser una ciudadana común, lo importante es que seas una ciudadana consiente", me repite Stoka Krishna, encargado del Sri Sri Gaura Nitay, el templo Hare Krisha más grande y antiguo de Bogotá. Un abogado, por ejemplo, puede ser Hare Krisha, pero su nueva moral lo obligará a defender penalmente a personas que hagan el bien e incluso tener muy buenas razones para estar del lado de su defendido.
Los viernes se acerca a la iglesia mucha gente que no está vestida con trajes indios tradicionales, incluso mujeres con el cabello suelto y niños pequeños. "La gente nos acepta mejor ahora", dice. Y es que ha sido un proceso lento -32 años tiene el templo- en un país donde Cristo y su corazón en forma de corazón dibujado, es el mesías. ¿Por qué salen a la calle a cantar? Según dice, eso va sanando la mente y el corazón de las personas que los escuchan, y que repiten su "Krishna Krishna Hare Hare. Hare Rama Hare Rama Rama Rama, Hare Hare", así sea sólo por juego.
- ¿Así es Dios? le pregunto mostrándole un montaje de Jesús cargando un becerro, que tienen hecho a manera de mini volante que los visitantes pueden tomar. Incluso un habitante de calle ha pedido uno para guardarlo junto a sus otros tesoros. Stoka Krishna explica que es un una campaña de sensibilización para los católicos, para que no coman carne, porque su Dios también amaba a los animales.
En lugar de la barba, los ojos claros y el pelo rubio, el dios que los Hare Krishna tienen dibujado en decenas de cuadros por todo el templo tiene los ojos grandes, es moreno y está muy joven: parece el protagonista de alguna película de Bollywood. No es lo mismo acudir a un Dios viejito y de barba que a uno que esté en la flor de la vida y con ganas de hacer de todo, asegura. Claro que en últimas, Dios es uno sólo "sino que todos tenemos formas de verlo y nombrarlo diferente. Nosotros le decimos Krishna".
Así las cosas, cualquier persona puede ser devoto Hare Krishna si cumple con cuatro requisitos a los que no todos están dispuestos a renunciar, y que tampoco son tan alejados de lo que pide una iglesia cristiana, por ejemplo.
Algo no negociable es que son vegetarianos estrictos: no carne, no huevos, no leche. "No sólo porque respetamos a nuestros hermanos menores, los animales, sino porque quienes manejan las industrias del ganado no le hacen bien a la humanidad", explica Stoka Krishna, quien asegura que si las personas vieran cómo muere una vaca o tuvieran que matarla ellas mismas, dejarían de comer carne de inmediato.
Stoka Krishna adoptó ese nombre, como todos los que se unen a la creencia, de una forma conciente. Y se lo cambian porque "nosotros creemos en la conciencia y recibir un nombre que adquieras conscientemente es parte importante del proceso, un nombre que entiendas, adoptes como propio y con el que te identifiques. Las palabras existen y hay que saber usarlas".
Lo segundo y tercero que debe aceptar quien quiera unirse al proceso es que no debe fumar ni usar ningún tipo de drogas, así como tampoco acercarse a los juegos de azar. Desde la lotería hasta el parqués cuentan, "porque también generan adicción".
Lo último, y en esto podría estar de acuerdo con casi todas las iglesias de occidente, es que se exige castidad hasta el matrimonio. "Hacer el amor busca un fin y es la reproducción, y ese fin sólo debe buscarse con su esposo o esposa".
LA ROPA, LOS CANTOS
Esta es una religión traida desde la India. Llegó a América por un misionero llamado Swami Prabhupada y a Colombia por un devoto suyo llamado Gurumaharaj, de quien también hay fotografías en diferentes puntos, y es el guía espiritual de quienes acuden al templo.
No siempre, pero suelen usar un tipo de ropa especial, hecho de unas telas de cinco metros, porque son más fáciles de lavar, son tradicionales de la india y se acomodan muy bien a climas cálidos o fríos. Es como una gran envoltura con un sólo súper retazo de tela.
La ceremonia que llevan a cabo los viernes es especial porque mucha gente acude a ella, incluidos nuevos devotos en busca de una religión que se ajuste a su conciencia y estilo de vida. Se llama Aratik y significa adoración. Normalmente la hacen todos los días en la mañana y en la noche, y empieza con entusiastas cantos dirigidos por quienes estén en un nivel más alto de meditación y oración. Esta noche todos los que tienen instrumentos y el poder del canto son hombres: ellos y las mujeres están separados durante el canto, "porque estamos naturalmente atraídos, y este es un momento de adoración, de concentración con Dios".
Cada uno llega, toca una campanilla con la que le anuncian a dios la entrada en su casa. Luego van pasando fuego en un pequeño candelabro con cuatro mechas de mantequilla y cada uno pone su mano, la calienta y luego se la acerca a la frente.
Más tarde una mujer se acerca con una flor que simboliza el éter, mientras todos bailan y cantan, y se la da a oler a cada uno. Les pone agua en la cabeza y todo el tiempo huele a incienso y con eso, los cinco elementos fundamentales del universo están presentes durante la ceremonia.
Los cantos podrían durar horas, pero esta noche han durado sólo una. Se van calmando de entusiastas ritmos en sánscrito, acompañados por bailes, saltos y gritos de júbilo, hasta quedar todos calmados, sentados, repitiendo mantras que un líder espiritual dirige. Estos mantras son superiores y ayudan a quienes los repiten a alcanzar una cercanía con Dios. Todos sonríen, nadie está cansado de estar sentado en el piso frío del templo, en últimas están en el momento perfecto: frente a frente con Krishna.
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- Normalmente son los más experimentados en hábitos de meditación y cantos los que dirigen las ceremonias en sánscrito. Las mujeres y hombres permanecen separados durante la primera parte de la fiesta Hare Krishna. Foto: David Felipe Rincón
- Hombres y mujeres pueden ir vestidos con trajes tradicionales de la India, hechos de un solo gran pedazo de tela puesto estratégicamente por el cuerpo, o con ropa colombiana, no es realmente una regla. Foto: David Felipe Rincón
- El ritmo y la cadencia de los cánticos que suelen ser repetitivos de un texto base en sánscrito son dirigidos por este tambor. Foto: David Felipe Rincón
- Una persona que haya decidido convertirse deberá esperar hasta el matrimonio para mantener relaciones sexuales, porque los Hare Krishna consideran que hacer el amor debe ser un acto de parejas bendecidas por Dios en el matrimonio. Foto: David Felipe Rincón
- Los devotos caminan constantemente por el templo durante los cantos. Están descalzos o sólo usan medias para protegerse del frío de Bogotá. Cualquier persona es bienvenida e incluso muchos nuevos visitantes son invitados a bailar y cantar lo que vayan aprendiendo sobre la marcha. Foto: David Felipe Rincón
- El Bhakti Yoga es un yoga enfocado a conectarse con Dios, siempre buscando la felicidad. Bhakti significa amor, mientras que yoga traduce amor. Foto: David Felipe Rincón
- El Bhakti Yoga es la base central de todas las creencias Hare Krishna. Ellos llaman a la conversión de la vida propia a una nueva vida "el proceso de la conciencia de Krishna". Foto: David Felipe Rincón
- El cambio de vida es más un cambio de hábitos y la decisión de tomar conciencia con todo lo que se hace: elegir programas de televisión a ver, saber qué productos se están consumiendo, quién los hace y por qué razón los necesita, si realmente los necesita o si se está dejando llevar por la publicidad. Foto: David Felipe Rincón
- Uno de sus principios fundamentales es que una persona espiritual debe ser revolucionaria, en el sentido de que pretenda y busque siempre cambiar el mundo. Foto: David Felipe Rincón
- Los Hare Krishna tienen claro que no creen en un "Dios 911" al que acudan cuando tengan problemas. Para ellos estar con Dios debe ser un proceso diario, de encuentro constante. Foto: David Felipe Rincón
- Creen firmemente en que la vida sexual debe ser regulada, porque es tan poderosa que puede crear vida. Por eso no aceptan los métodos de planificación y creen que la sexualidad debe ser exclusiva de las parejas casadas. Foto: David Felipe Rincón
- La ropa con la que regularmente son vistos en la calle mientras cantan, es vestimenta tradicional de la India. Son telas de cuatro o cinco metros de largo que disponen en sus cuerpos de una forma especial. Foto: David Felipe Rincón
- Esta es la apariencia de Krishna. Aseguran que Dios es uno solo al que todos los seres humanos nombran de forma diferente. Foto: David Felipe Rincón
- El templo Hare Krishna de la calle 32 con avenida Caracas, por la salida sur de la estación Profamilia, lleva 32 años funcionando en Bogotá. Lo construyó el misionero estadounidense Gurumanharaj. Foto: David Felipe Rincón
- Después de los cánticos entusiastas llega un momento de meditación con mantras que ayudan a los devotos a mejorar su nivel espiritual. Maja mantra significa el gran mantra, y es el que usan. Foto: David Felipe Rincón
- Los Hare Krishna creen en la reencarnación y en el karma. Foto: David Felipe Rincón
- Dios es hombre porque el alma de las personas es mujer, y es atraída a Dios, como ocurre entre hombres y mujeres. Foto: David Felipe Rincón
- Los Hare Krishnas incrementan su fe a través de la lectura de libros. Tienen cientos y en diferentes lenguas. Foto: David Felipe Rincón
- Los Krishnas deben conocer a Dios para saber qué le gusta y hacer lo posible para conquistarlo. Foto: David Felipe Rincón
- Mujeres y hombres se ponen en la frente Filak, que es un mezcla entre barro y pasta de sándalo. Lo hacen para simbolizar que son almas espirituales. Foto: David Felipe Rincón
- Al ingreso y salida de cada ceremonia tocan una campana, para avisarle a Dios que están llegando y que se van. Foto: David Felipe Rincón

